Aún ni siquiera te tengo y ya tengo miedo de perderte.
Es poco lo que te conozco y ya pongo todo el juego a tu favor, no tengo miedo de apostarte.
No me queda más refugio, que la fantasía, no me queda más que hacer, que hacerte una poesía.
Porque te vi venir y no dudé, te vi llegar, y te abracé y puse toda mi pasión para que te quedaras y luego te besé y me arriesgué con la verdad, te acaricié y al fin abrí mi corazón para que tú pasaras.


Ahora esperaré algunos días para ver si lo que te di fue suficiente.
No sabes qué terror se siente la espera, cada madrugada, si tú ya no quisieras volver se perdería el sentido del amor por siempre.
Mi amor te di sin condición para que te quedaras.